Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. - Romanos 8:5
Nuestros pensamientos diariamente nos impactan muchísimo a nosotros mismos. Son nuestros pensamientos los que impactan nuestras palabras tanto como nuestras acciones.
Cuando nuestra mente está agobiada con ansiedad, desesperación y miedo, esta no va a funcionar bien porque simplemente no está bien; haciendo que muchas ocasionemos daño con nuestras palabras y por ende con nuestras acciones.
Sin embargo, si fijamos la mente en los deseos del Espíritu, podremos vivir entonces más tranquilos y relajados de lo que pueda dictar el veredicto de un mundo tan expres y explosivo como el de hoy.
Un mundo que trastorna fácilmente a quien no fija su mente en la palabra de Dios.
Si te encuentras dándole vueltas a tus pensamientos sin encontrar solución, entonces es tiempo de cambia tu enfoque.
¡No dejes que se dominen tu mente! Enfocate en la palabra, habla la palabra, declara la palabra, ora con la palabra, y espera por la palabra en Dios.
Mientras Dios obra, céntrate en cómo puedes mostrar amor y misericordia a los demás.. Porque una acción habla más que mil palabras y una palabra suave en algunos momentos, es capaz de refresca corazones llenos de dolor.
Enfócate en cosas que complacen al Espíritu y déjale las tuyas a Dios. El como Dios perfecto es, se encargará de ellas perfectamente mient te usará como canal de bendición.
Copyright ©2016 ๑ Vanessa Martinez ๑








Estoy segura que será de gran bendición y edificación para ti.
Probando comentarios!!
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